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Poliamor: Historia de una ‘pareja de tres’

-Por Arnoldo Delgadillo

Un hombre tiene dos esposas formando una familia que dice adiós a la monogamia y reta a la sociedad del siglo XXI.

Amado se levanta muy de mañana para comenzar a trabajar, conduce un taxi generalmente de las 6:00 a las 15:00 horas de miércoles a lunes.

Su vida comienza en la normalidad de un hombre de cuarenta y tantos años: abre los ojos, se levanta, va al baño, se baña, viste y desayuna.

Solo hay una diferencia, él no se despide con un beso en la mejilla de su esposa, sino de sus esposas: Gladys y Margarita. Son una pareja de tres desde hace quince años.

Mientras conduce su auto, el hombre de estatura promedio, piel muy morena y lacio cabello negro, me dice que ama a sus dos mujeres, lo asegura, y aunque solo está casado con Margarita, ha registrado con sus apellidos a los hijos de ambas, cuatro en total.

—¿Y cómo las convenció?—pregunto bromeando con Amado.

—Las dos me querían, una sabía que andaba con la otra al mismo tiempo, así que cuando quisieron formalizar la relación, llegamos a ese acuerdo, yo las quiero a las dos, y ellas a mí, además son muy buenas amigas.

El hombre no cree que fue él quien tuvo que convencer a sus mujeres, simplemente las cosas ‘se fueron dando’, los tres se unieron y cayeron en cuenta de que lo suyo ‘era diferente’.

“Al principio como que quisimos negarlo, bueno a mí siempre me pareció bien — me lo dice y se ríe pícaramente — pero de verdad fue difícil aceptar vivir así, afortunadamente después nos dimos cuenta de que no estamos enfermos, no estamos pecando, y hay mucha gente así como nosotros incluso en Colima, sólo que no lo hacen con la misma aceptación y apertura, en muchos casos la segunda pareja no está ni enterada ni nada”.

¿Es posible amar a dos personas a la vez?

Básicamente, el poliamor se define como amor entre muchos, pero no se trata de una orgía, ni de llevar el estilo de vida swinger o tener amantes, e incluso cabe señalar que no es en sí un acto de poligamia, pues todos estos supuestos tienen el deseo sexual como eje común; por el contrario, el poliamor se basa en un sentimiento más profundo y la aceptación del amor duradero entre tres o más personas.

Analistas y psicólogos han definido algunas características para este tipo de relaciones, como la fidelidad, por más extraño que parezca, pues al basarse en la aceptación no hay engaños o traiciones; otro aspecto es la comunicación que se traduce en el establecimiento de reglas aceptadas por todos los implicados, para garantizar el éxito y la permanencia de la forma de vida.

El psicólogo Diego González, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México, sostiene que por un lado prevalece la idea de que el amor de pareja conlleva una entrega total y hacia una sola persona que involucra el tema de la sexualidad.

Por otra parte, influyen también cuestiones sociales y culturales que prevalecen en el ser humano por encima del comportamiento genético, que por naturaleza es poligámico, es decir, que tanto el hombre como la mujer podrían sentirse atraídos por varias personas pero están limitados a una por las pautas que dicta la sociedad.

Justamente es por esta naturaleza poligámica que cada vez más individuos deciden ir en contra de la sociedad y buscar otras formas de vida, respondiendo a sus deseos así como a sentimientos, aun contra la moral y las buenas costumbres.

“Somos familia”

Para evitarse problemas ante la sociedad, Amado renta dos casas, una para cada una de sus mujeres; aunque la convivencia se da como si fuera un solo hogar y una sola familia, a los ojos de la gente son dos familias que tienen una muy buena relación.

“Hay algunas personas que rumoran sobre nosotros, nuestra forma de vida de cierta manera nos ha aislado, casi no tenemos amistades y desconfiamos mucho de la gente porque en Colima aún es un lugar conservador, y aunque hemos pensado en irnos a vivir a otro lado, la verdad es que aquí nos gusta y aquí hemos hecho nuestra vida”.

No puedo resistir a preguntarle sobre la cuestión económica, tomado en cuenta que es pesado tener incluso la manutención de un sólo hogar.

Amado bromea  sobre eso y me explica que en las relaciones de poliamor, al menos en la suya, no se trata de un hombre que mantiene a dos esposas, sino de tres personas que trabajan y aportan a la economía familiar.

Aunque siempre fue muy hermético y me pidió no cuestionar nada personal sobre sus esposas e hijos y no hablar con ellos, me cuenta que sus parejas realizan actividades para aportar al gasto familiar.

“Somos familia”, asegura Amado.

“Las quiero a las dos”

En su vida íntima participan los tres, eso me lo deja saber Amado, nunca está con Margarita sin estar con Gladys y cree que su relación lo ha llevado a terrenos más placenteros de la sexualidad, pero no por eso se considera promiscuo o sucio.

De un año para acá, aprendió a usar el internet y ha leído más sobre el poliamor e incluso ha conocido triadas de personas como ellos, de otros estados así como de otros países, lo cual le ha permitido saber más sobre su estilo de vida y vencer prejuicios que aún tenía entre él y sus mujeres.

Aunque Amado, el taxista que un día me llevo a mi destino y entre bromas me presumió de sus dos esposas sin saber que era periodista, solo me dejó mirar poco por la ventana de su historia, me dice que quizá luego contará más o hasta un día me invitará en su casa una carne asada con cervezas.

Yo creo que no sucederá, tres meses buscando platicar en forma y de frente con él me han dejado más que claro que es muy discreto respecto al estilo de su relación amorosa.

—Y ponle que las quiero a las dos — enfatiza en ese tono de broma que ahora sé, lo caracteriza — para que no se me vaya a sentir ninguna.

Al despedirnos, me deja en un lugar de fácil retorno, y me dice en un tono serio: “quiero terminar mi vida al lado de ellas, una a cada lado”.

Yo le creo. Amado, Gladys y Margarita, aun sin conocerlas, son sin duda una de las historias de amor más grande y genuino que he conocido.

*Reportaje publicado originalmente en la revista de investigación periodística ReporteAF, en el año 2013. Todos los Derechos Reservados de AFmedios.

**Los nombres de manejados en esta historia son ficticios, a petición del entrevistado.

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